Alfonso Cuarón es uno de los directores más aclamados de las últimas décadas, con películas como Y tu mamá también, Children of Men, o Gravity, que lo llevó a conseguir el Oscar como mejor director. Su película más íntima hasta la fecha, Roma, ha sido catalogada como una de las mejores películas del año desde antes de su lanzamiento en Netflix, demostrando que la plataforma de streaming puede competir por grandes premios y algo que definitivamente cualquier fanático del cine esperaba con ansias. Después del 14 de diciembre estuvo disponible para todo aquel que contara con una cuenta. Tras haberla visto, ¿Es Roma una obra maestra?
Roma definitivamente no es una cinta para todo público. Requiere de paciencia por su ritmo lento y guion minimalista, mas si se toma la decisión de darle su tiempo de introducirte en el contexto, se convierte en una experiencia visual conmovedora, con la actuación tan simple pero efectiva de Yalitza Aparicio, la fotografía excelente y golpes emocionales durante los últimos momentos del filme.
Es comprensible que a muchas personas no les guste y la cataloguen de lenta y pretenciosa. El ritmo, especialmente en el primer acto es pausado, solo te pone en contexto y puede ser tedioso para algunos espectadores. El carácter observacional que toma la cámara se presta en su mayoría a paneos horizontales y travels laterales, que, aunque son buenas decisiones para el enfoque que Cuarón tomó, su sobreuso a veces deja un sentimiento de monotonía y falta de energía.
El guion es sencillo, la premisa es simple y realmente no pasa mucho, no hay tanto diálogo y se decide contar de forma tranquila en lugar de utilizar escenas explosivas. Todo esto no es necesariamente malo pero esos son los puntos más razonables por los que no todo público podría «apreciarla». Por un lado, no estamos acostumbrados a este tipo de filme por lo que es entendible que no le gusté a todo mundo y eso está bien. Una vez aclarado eso, hay bastantes razones para auténticamente valorar a Roma.

Tanto se ha hablado de la actuación de Yalitza Aparicio y a mi consideración esa plática es merecida. No es una actuación típica de nominados a Oscar, con emociones y diálogos fuertes constantemente o monólogos poderosos, sino que Aparicio hace cosas típicas y se expresa más a través de sus ojos y su rostro de una manera sutil y contenida, todo logrando que empaticemos con ella y desatando su mejor trabajo durante los golpes emocionales en los últimos momentos de la película.
Cuarón, con el propósito de contar su historia personal de esta forma observacional mencionada anteriormente, consigue mostrar las secuencias de la mejor manera posible y deja que el espectador interprete y obtenga la emoción al mismo tiempo. En su primer trabajo con la fotografía de sus largometrajes, captura de un modo excelente con expresión y profundidad durante todo el filme.
El diseño de sonido no es algo que se destaque con frecuencia, pero aquí se hace un gran trabajo, cada sonido o ruido agregado cabe dentro del lugar que se presente y ayuda al contexto, convirtiéndose casi en un personaje más, que merece ser apreciado con un reproductor de calidad.
Contestando la pregunta, considero que Roma no es su obra maestra, ese puesto en mi opinión lo tiene Children of Men, aún así, es destacable en muchos sentidos, como la dirección y fotografía de Cuarón, la actuación de Yalitza Aparicio, el diseño de sonido y las emociones que logra generar. Un par de escenas fuera de lugar y un ritmo a veces demasiado pausado la alejan de la perfección, pero, si tienes paciencia, puedes encontrarte con una de las mejores películas del año.
⭐⭐⭐⭐1/2 de ⭐⭐⭐⭐⭐
