“La Monja” comete el peor pecado en el cine de horror.

La franquicia del Conjuro inició hace 5 años con “El Conjuro”, renovando el interés en las películas de horror sobrenatural, y a través de este lustro ha continuado con El Conjuro 2 y con el spin off de Annabelle y su precuela. Hasta ahora han sido bastante consistentes en cuanto a calidad (a excepción de la primera de Annabelle) y han seguido asustando al público. Lastimosamente, “La Monja” puede que sea la peor de la franquicia.

“La monja” desperdicia al personaje tan bien utilizado en la secuela del conjuro, otorgándole una película aburrida, carente de sustos novedosos, no construye suspenso ni un ambiente tenebroso, y cuando esta cerca de tenerlo, lo arruina con chistes malos que rompen por completo la tensión.

Su mayor pecado es no intentar demostrar una historia diferente, tomando de muchas películas de horror gótico, como El rito o la misma saga, y termina siendo tediosa y repetitiva. Su trama se desarrolla a base de puras casualidades y clichés, que muestran la falta de empeño que se puso al realizar el guion del filme.

Los “sustos” que tiene la película, solo asustarían a los recién iniciados al cine de horror, con ninguna escena que quedará en los recuerdos de los fans de este género. Otro gran error es el aligeramiento del susto tras cada escena, ya que un personaje suele decir ocurrencias que rompen la tensión que la película debió construir.

La fotografía y dirección de la cinta carece de inspiración, yendo por las tomas más sencillas y formularias al momento de mostrar escenarios, sustos o personajes. Finalmente, el tercer acto rompe con el tono que tenía en los primeros dos, convirtiéndose en una especie de cinta de acción que no era merecida para esta franquicia.

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Las actuaciones de Demian Bichir (The Hateful Eight, A Better Life) y Taissa Farmiga (American Horror Story, 6 years) como el padre Burke y la hermana Irene respectivamente, son las que mantienen a flote la trama. Boonie Arons, quien interpreta al demonio Valak, sigue mostrando que va más allá de lo que su papel le otorga y cuando aparece la sigue interpretando con una presencia sorprendente. También se puede destacar la construcción del set del monasterio de Cârţa, cuyos interiores realmente pertenecían a una mejor película.

A pesar de sólidas actuaciones, “La Monja” no es más que otra película de horror del montón, desaprovechando a un personaje escalofriante con una historia aburrida y un terror bastante mediocre.

*1/2 de *****

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