Violencia a la mujer

Prejuicios, diferencia de salarios, maltratos, acosos, abusos, violaciones y feminicidios. No necesito tener el título de «feminista» para que las situaciones antes señaladas me molesten.

Nací siendo mujer y aunque no crecí en una familia conflictiva o en la que el machismo «aflorara», sí hay ciertas actitudes o situaciones que he aprendido a afrontar. Cabe aclarar que en la presente entrada, NO busco victimizar a las mujeres. Estoy consciente que delitos como abusos sexuales, violaciones y homicidios también ocurren en varones. Esta es solo mi opinión con respecto a lo que he vivido y he leído.

Desigualdad en educación sexual en casa

Mis padres han trabajado toda su vida en un hospital y aún sabiendo que el sexo es algo completamente natural, al día de hoy tengo que esconder que llevo un implante subdérmico anticonceptivo desde hace ya 2 meses. ¿Es gran cosa? Claro que no. Sin embargo, esto me ha llevado a pensar la diferencia en cuanto a la educación sexual que reciben los hombres y las mujeres.

La educación sexual ayuda a las personas a obtener la información, las herramientas y la motivación necesarias para tomar decisiones saludables sobre el sexo y la sexualidad.

(Planned Parenthood)

He escuchado a mis amigos varones decir que en ocasiones sus padres encuentran accidentalmente condones o que incluso les fueron brindados por ellos mismos al inicio de su adolescencia. Por otra parte, amigas íntimas me han contado que al ser descubiertas tomando pastillas anticonceptivas o que al igual que a los varones, se les han encontrado condones, han sido castigadas y juzgadas por sus propias familias. Aunque los casos mencionados no marquen una generalización, sí considero que hay una gran diferencia en la percepción del sexo en hombres y mujeres.

Los hombres son socialmente libres de vivir su sexualidad y por tanto son libres de adquirir métodos anticonceptivos, mientras que a las mujeres se nos niegan ambas cosas: somos severamente juzgadas por nuestra vida sexual. Mientras que los hombres son aplaudidos cada vez que se toca el tema de sexualidad.

OJO: no digo que las mujeres necesitamos que se nos aplauda, para nada. Considero que la sexualidad debe ser vista como tal y no como un logro o un pecado determinado por el género que tenga la persona que la practique. NADIE debería ser juzgado por su vida sexual.

Tal vez para muchos este solo sea un problema social y que las mujeres tenemos que aprender a vivir con ello, sin embargo, pienso que esto lleva a un problema de salud, en el que las mujeres no tenemos la misma disponibilidad (en el ámbito familiar) a métodos anticonceptivos y por tanto somos más susceptibles a embarazos no deseados y enfermedades venéreas.

Violencia económica

La violencia económica es comúnmente relacionada solo al ámbito familar. Sin embargo, esta también ocurre en el espacio laboral. Según cifras del último censo realizado en el 2010 por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México hay 57 millones de mujeres, de las cuales, poco más de 19 millones son económicamente activas. El 34% de las mujeres asegura que el sustento de la familia es enteramente su responsabilidad y aunque actualmente pueden desenvolverse en cualquier trabajo, el sueldo que estas reciben no siempre es equitativo. Investigaciones por parte del Banco Mundial y del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) revelan que del promedio de ingreso en México (31 pesos por hora), los hombres a veces reciben 31.4 pesos y las mujeres apenas 30.3. ¨De mantenerse el ritmo actual, la igualdad salarial entre hombres y mujeres no será alcanzada hasta el año 2086.¨ (Organización Internacional del Trabajo, 2015)

Cifras de violencia a la mujer en México

El problema que más deben enfrentar las mujeres es la violencia, ya sea económica, emocional o física. Aún en el Siglo XXI “se estima que entre 100 y 140 millones de mujeres y niñas en el mundo viven actualmente las consecuencias de la mutilación de los genitales femeninos y se calcula que 3 millones de niñas más corren este riesgo en los próximos años.” (OMS, 2014) Si bien los datos anteriores constituyen un problema que se origina en la cultura a nivel mundial, las cifras en México respecto a la violencia que vive la población femenina revelan que, lamentablemente, esta forma parte de nuestro día a día. Un estudio realizado en conjunto por el INEGI y el INMUJERES revela que el 46. 1 % de mujeres mexicanas mayores de 15 años, han sido víctimas de la violencia por parte de sus esposos o novios.  

En México, a 42.4% de las mujeres se les ha humillado, encerrado, amenazado con correrlas de casa, quitarles a sus hijos o matarlas, lo cual se considera violencia emocional; a 24.5% se les ha prohibido trabajar o estudiar, les han quitado dinero o bienes, lo cual es violencia económica; un 13.5% ha sufrido violencia física siendo golpeadas, amarradas, pateadas o agredidas con algún arma por su pareja; y a 7.3% de las mujeres se les ha obligado a tener relaciones sexuales.

Feminicidios

Solo en Puebla, en 2017 se registraron para el 27 de diciembre 100 feminicidios, siendo el año con más feminicidios registrados en la localidad(Animal Político)

Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala cuentan con el 35% de la incidencia nacional. (Animal Político)

7 mujeres son asesinadas diariamente en el país, esto según cifras del INEGI durante los años 2013 y 2015.

Línea de tiempo de  en Puebla

Personas abusadas

En los últimos meses, más y más mujeres pertenecientes al mundo del espectáculo, han decidido alzar la voz y denunciar los abusos que se viven día con día en este medio. Mucho se han criticado estas denuncias debido a que comentan hechos ocurridos meses o incluso años antes, sin embargo es importante que como miembros de la sociedad, no critiquemos a la víctimas, sino más bien demostremos nuestro apoyo y critiquemos a los agresores, quienes son el origen del problema.

Seamos cuidadosos con los comentarios críticos que realizamos a las víctimas que vemos día con día en nuestra televisión, ya que los abusos sexuales son más comunes de lo que creemos y no podemos saber si alguien de nuestro alrededor ha tenido que pasar por una situación similar. Porque, efectivamente, el maltrato o abuso rara vez es un hecho aislado. En realidad, generalmente se produce como una escalada en frecuencia e intensidad.

Muchas de las víctimas deciden no denunciar agresiones sexuales que han vivido debido a muchos factores: algunas de ellas pueden sentirse culpables de lo que les pasó, otras no cuentan con una red de apoyo a la cual contárselo, otras tal vez prefieran olvidar y minimizar el problema, esto entre muchos factores más. Es por esto, que debemos valorar el hecho de que una víctima decida denunciar, no importa cuánto tiempo haya pasado.

¿Qué podemos hacer?

Claramente la solución al problema de violencia de género, no es que como mujeres nos cuidemos cada que salimos a la calle o incluso nos cuidemos de personas que forman parte de su círculo familiar. Sin embargo, es importante que las mujeres alcemos nuestra voz al momento de ser víctimas de algún abuso, acoso o cualquier otro acto de agresión.  En el tema de la sexualidad, hay que educarnos, si no contamos con el apoyo de nuestros padres, el sector salud mexicano provee de métodos anticonceptivos a hombres y mujeres por igual, incluso si eres menor de edad y asistes sin tus padres. Cambiemos la «satanización del sexo» por la educación sexual.

Como hombres, es importante que realicen un análisis del lenguaje que utilizan, los chistes, comentarios, movimientos y gestos que hagan a otra persona. Eduquémonos  y aprendamos que una víctima, sigue siendo víctima incluso 10 años después de sucedido el abuso y que no importa el momento en el que decida denunciarlo, una denuncia debe ser escuchada y tomada en cuenta, para que las agresiones sean castigadas con todo el peso de la ley.

Por su parte, es importante que las instituciones, tales como el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, considere al feminicidio como uno de los índices importantes a medir, acción que no ocurrió el año pasado, ya que no existen cifras oficiales de feminicidios en el país. A su vez, casos de homicidio a mujeres deben ser investigados y catalogados como feminicidios si es que todo apunta a ello. No minimicemos el problema, solucionémoslo desde la raíz.

Las mujeres merecemos vivir en un mundo sin violencia. CUALQUIER TIPO DE VIOLENCIA.

Ensayo fotográfico sobre Violencia a la mujer

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